Zepeda Olivera, SilviaCalva Maldonado, MiguelZEPEDA OLIVERA, SILVIA; 457102Arrazola Arango, Ulises Jese2021-03-022021-03-022019-11https://hdl.handle.net/20.500.12371/11417“La razón por la que la monitorización neuromuscular no ha recibido la aceptación en la práctica clínica es un reflejo de la discrepancia entre lo que la literatura recomienda y lo que los clínicos podemos medir. Muchos anestesiólogos no monitorizan la función neuromuscular, o no saben interpretar correctamente sus resultados. No estamos convencidos de los beneficios que aporta la MNM. Si añadimos que estamos todavía en la búsqueda de un monitor fácil de usar, barato y seguro, no es extraño afirmar que el uso de un neuroestimulador es más una excepción que una regla en cualquier servicio de anestesia. La parálisis residual es una lección que no hemos aprendido, que nos cuesta aprender y a la que no damos el valor que se merece. La monitorización neuromuscular es una buena guía cuando es preciso administrar un bloqueante neuromuscular, pues mejora significativamente la calidad de la intubación y disminuye las lesiones en la vía aérea. También es útil para mantener un bloqueo neuromuscular adecuado. También es de gran utilidad en el diagnóstico de la parálisis residual, Incluso con un bloqueante neuromuscular no despolarizaste de duración intermedia se produce parálisis residual.”spaMEDICINA Y CIENCIAS DE LA SALUDMedicina clínicaAgentes bloqueadores neuromuscularesMedicina basada en la evidenciaVía aérea (Medicina)Fisiología humanaAnestesiologíaImplicancia del monitoreo neuromuscular en pacientes programados para cirugía electiva laparoscópicaTrabajo terminal, especialidadopenAccess