Loranga Galvez, Miguel AngelSanchez Saldivar , Cesar Javier2024-11-142024-11-141994https://hdl.handle.net/20.500.12371/22283El hombre como ser social que es, ha traído consigo implícita siempre, Ia necesidad de reunirse en grupos para su convivencia y desarrollo, rigiéndose por una serie de normas de carácter religioso, social, jurídico y filosófico, muestra sociedad actual se mueve dentro de un marco evidentemente Jurídico y es el Abogado pieza fundamental en la realización de sus propósitos, pero no se puede vivir en el campo de la Jurisprudencia y permanecer ajeno a la problemática que le rodea, en el muy corto tiempo que he deambulado en busca de la Justicia y su aplicación social son ya considerables las experiencias, las más de las cuales, amargas, siendo un Abogado incipiente apenas se me ha inducido casi imperceptiblemente a un mundo distinto del que había idealizado de la Abogacía, pero también sembró la semilla que hizo germinar la idea que era necesario y ya impostergable un análisis crítico del porqué siendo la Abogacía una profesión de tanta tradición, no goza actualmente del mejor prestigio, ni atraviesa sus mejores momentos, se hizo necesario un estudio para buscar los motivos que propiciaron el deterioro de la imagen de nuestra profesión y del Abogado mismo, y surgió esta tesis, con la intención de que sirva para hacer reconsiderar la conducta de quienes se sienten aludidos, y proporcionar a la sociedad una panorámica distinta a la que normalmente tiene acceso como sujeto pasivo, es decir, ofrecerle el estudio que le permita ser más justo a la hora de hacer una crítica pues será una opinión equilibrada al tener una visión completa, ya que la falta de ética de algunos Abogados, con su conducta irresponsable y ausente de profesionalismo crean una imagen distinta a la que corresponde a esta profesión, que dignifica, y que se ve empañada injustamente por quienes ven la Abogacía sólo como el medio de enriquecer y obtener un mejor status social, logrando en su desesperación, producir exactamente el efecto contrario afectando realmente a quienes queremos iniciar una vida profesional, incluso existen ya, en la mente del común social, ideas preconcebidas, que pesan a ve ces como maldición, por ejemplo quién no conoce la frase, "Entre Abogados te veas" o la de "que solo estudiamos Derecho para poder trabajar chueco", y tan tas otras que prefiero omitir, y que me propongo hacer pensar dos veces a quien tenga la intención de decirlas, ya que si bien, existen malos Abogados son muchas más, las circunstancias ajenas a la profesión, que generan esto, por demás triste, Ejemplos los coyotes, y personas de otras profesiones como Contadores, Licenciados en Administración de Empresas o Licenciados en Ciencias Políticas, que ignorantes de la Praxis Jurídica la realizan, perjudicando con sus actuaciones la imagen del verdadero Abogado, que por fortuna también los hay, y muy buenos, y que practicando la Abogacía con ética Profesional, conocedores de su responsabilidad moral portan el Título de Abogado con dignidad y Justicia, con honor y hasta con satisfacción. Para ellos, mi reconocimiento y este trabajo como sencillo homenajespaLa funcion social del abogadoTesis de licenciaturarestrictedAccessD1994 S2 F8