Aguas Cruz, José AntonioVidal Urrutia, Jorge AlbertoSánchez Zamora, Braulio2024-11-272024-11-272009https://hdl.handle.net/20.500.12371/22782Desde los inicios de la sociedad, se buscó un mecanismo para garantizar la convivencia armoniosa y proteger los bienes de las personas, delegando la resolución de conflictos al Derecho Penal. Este conjunto de normas regula el poder punitivo del Estado, estableciendo el delito como su fundamento y la pena como su consecuencia. La pena, impuesta por un juez, tiene como objetivo evitar que los delitos queden impunes, asegurando que la ley no sea quebrantada. A lo largo de la historia, las penas han pasado por distintos períodos: venganza privada, divina, pública, humanitaria y científica. Las penas se clasifican en intimidatorias, correctivas y eliminatorias, con ejemplos como multas, arrestos, penas de prisión y la pena de muerte. En el siglo XVIII, surgieron los primeros centros penitenciarios con sistemas como el Celular y Pensilvano, los cuales no favorecían la readaptación del delincuente. Con el tiempo, se desarrolló el Sistema Progresivo, que busca la rehabilitación y reinserción del reo en la sociedad. A pesar de los avances, el sistema penitenciario enfrenta problemas como la sobrepoblación, la corrupción y la falta de personal capacitado, lo que genera una justicia desigual y lenta. La prisión busca ahora castigar, corregir y reintegrar al delincuente a la sociedad.spaLos sustitutos de prisión como alternativa de la sobepoblación penitenciaria en el Estado de PueblaTesinarestrictedAccessD2009 S3S8