Aceves Lopez, Liza ElenaCastañeda Flores, Luis Angel2026-06-022026-06-022006-06https://hdl.handle.net/20.500.12371/32771El análisis del gasto público en el sector agrícola de México revela contradicciones profundas entre los objetivos plasmados en los discursos oficiales de fomento a la producción y la realidad de las asignaciones presupuestales. El estudio subraya que el sector agropecuario ha sido históricamente castigado con presupuestos insuficientes, lo que debilita la capacidad del Estado para intervenir de manera efectiva y revertir el deterioro del campo. A través de una revisión detallada de la evolución del presupuesto, se evidencia que los recursos asignados no han respondido a una estrategia de desarrollo a largo plazo, sino a criterios coyunturales y burocráticos. Esta falta de consistencia financiera ha impedido la consolidación de infraestructura hidroagrícola, el mejoramiento de suelos y el acceso generalizado a servicios de extensión técnica, limitando las posibilidades de modernización real del sector rural. La estructura interna del gasto público muestra una marcada tendencia hacia el asistencialismo y la dispersión de fondos en programas de transferencias directas, en detrimento de la inversión productiva de bienes públicos. El texto señala que una proporción considerable del presupuesto se destina a subsidios individuales que operan bajo lógicas de contención social o clientelismo, los cuales, si bien alivian la pobreza extrema de manera temporal, no generan capacidades productivas ni transforman la estructura económica del campo. Al priorizar el gasto corriente sobre la inversión en capital e innovación tecnológica, las políticas gubernamentales perpetúan la dependencia económica de los pequeños productores en lugar de insertarlos en circuitos comerciales competitivos y sostenibles. La distribución geográfica y social de los recursos federales acentúa la polarización y la desigualdad dentro del sector agrícola mexicano. A pesar de las declaraciones normativas que promueven la equidad regional, las reglas de operación y los mecanismos de asignación tienden a favorecer de manera desproporcionada a las regiones con mayor infraestructura de riego y a los productores con alta capacidad comercial, concentrados principalmente en el norte del país. En contraste, las zonas del sur y del centro, caracterizadas por el minifundio y la agricultura de temporal, reciben apoyos fragmentados que resultan insuficientes para superar rezagos estructurales. Esta asimetría en el gasto público consolida un campo dual, donde convive un sector agroexportador altamente capitalizado con una masa de productores de subsistencia que carece de las garantías mínimas para asegurar su soberanía alimentaria. El documento detalla los componentes metodológicos y conceptuales que articulan los capítulos del trabajo, vinculando las teorías de las finanzas públicas con la evaluación de impacto en comunidades específicas. La investigación se organiza de tal manera que el lector puede contrastar el diseño normativo del presupuesto federal con las reglas de operación de la Secretaría de Agricultura y sus efectos tangibles en el rendimiento de los cultivos básicos. A través del análisis de series de tiempo y datos censales, el estudio busca demostrar que la eficiencia del gasto no depende únicamente del monto total de los recursos liberados, sino de la transparencia en la ejecución y de la alineación de los incentivos económicos con las verdaderas necesidades de los trabajadores agrícolas de las regiones en desarrollo.spaGasto público--política agrícola--hegemonía económica--recursos financieros--MéxicoAsistencialismo--presupuesto federal--subsidios agrícolas--polarización regionalClientelismo--minifundio--hidroagrícola--soberaníaLa guerra y la geopolítica de los recursos energéticos como instrumentos de la hegemonía reticular.Tesis de licenciaturarestrictedAccessLE2006 C3 G8