Nuevos sistemas constructivos de la vivienda en México
Date
1996
Authors
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
Abstract
Para un mejor planteamiento conviene establecer los preceptos fundamentales y las orientaciones generales del Programa Nacional de Vivienda en México.
En el marco del Sistema Nacional de Planeación Democrática, se presenta el Programa Nacional de Vivienda 1995-2000. Este programa considera las propuestas y lineamientos que en materia habitacional el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, instrumentó que expresa el compromiso político del Gobierno de la República de afrontar con responsabilidad y decisión las necesidades que presentan los mexicanos.
En nuestro país, la vivienda es una de las demandas sociales más sentidas. Desde hace varias décadas es un compromiso inamovible del quehacer gubernamental y a partir de 1983 un derecho consagrado en nuestra Constitución.
Como lo establecen las Leyes de Planeación y Federal de Vivienda, la el programa se constituye en el marco normativo de acción habitacional, obligatorio para por lo que guarda 1211 carácter las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, involucradas en la ejecución de programas de vivienda. Por su orientación y enfoque es el instrumento que incorpora la capacidad productora y creadora de los sectores social y privado como complemento a la actividad habitacional del Estado, mostrando que hoy es posible abatir las desigualdades sociales si se concertara alrededor de objetos claros, se comparte el esfuerzo con la sociedad y se reparten en forma equitativa los costos y los beneficios.
El Programa se inscribe en el Acuerdo Nacional para el Mejoramiento Productivo del Nivel de Vida, por ello tiene el firme propósito a contribuir a elevar el bienestar social, desde una perspectiva integral en lo político y lo económico.
En lo político, permite al Estado cumplir su papel de rector en el sentido moderno, propiciando las condiciones que puedan ordenar las decisiones básicas en función del interés general y concertando soluciones viables con la amplia gama del tejido social, en un ambiente de respeto de pluralidad de nuestra compleja sociedad.
La dimensión del problema habitacional y complejidad obligan hacer de la gestión pública un instrumento eficaz para abrir nuevas opciones financieras y administrativas, desplegando la capacidad de convocatoria del Estado para indicar métodos, organizar esfuerzos y dar cause a la participación corresponsable y activa a los diversos sectores de la sociedad.
En suma, el programa destaca que el reto de la vivienda en el país será atendido bajo la dirección del quehacer gubernamental, con el firme propósito de consolidar el Sistema Nacional de Vivienda, a efecto de contribuir de manera significativa a mejorar la calidad de vida y a reducir las desigualdades, dentro de un esquema de corresponsabilidad y participación comunitaria.
El Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Desarrollo Social, ha formulado el Programa Nacional de Vivienda 1995-2000 en apego al artículo 25 Constitucional, a los lineamientos del Sistema Nacional de Planeación Democrática y a los artículos 16 de la Ley de Planeación y 80. de la Ley Federal de Vivienda.
El Programa ratifica los principios políticos del Proyecto Nacional enunciados en el artículo 40. Constitucional que consagra el derecho a la vivienda. Asimismo, responde a los lineamientos que en materia habitacional enuncia el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 y expresa el compromiso del Gobierno de la República de afrontar con responsabilidad las necesidades de vivienda de los mexicanos.
El programa toma en cuenta los planteamientos, las propuestas y las demandas que los representantes de los diversos sectores de la sociedad, las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal y los gobiernos de los estados y los municipios, manifestaron durante las reuniones del Foro de Consulta Popular sobre Vivienda.
La Ley de Planeación establece, en su artículo 32, que el Programa es de carácter obligatorio para las dependencias de la Administración Pública Federal en el ámbito de sus respectivas competencias, y que, es extensivo a las entidades paraestatales.
Para la ejecución del Prama se actuará coordinadamente con los gobiernos de los estados mediante los convenios respectivos que concertará con los sectores social y privado, se inducirán las acciones de los particulares y, en general, del conjunto de la población, a efecto de lograr los objetivos y prioridades del Plan Nacional de Desarrollo y del propio Progra Nacional de Vivienda.
Lo anterior consolidará el Sistema Nacional de Vivienda, que es el conjunto integrado y armónico de las relaciones jurídicas, económicas, sociales, políticas, tecnológicas y metodológicas que dan coherencia a las acciones, instrumentos y procedimientos de los sectores público, social y privado orientado a la satisfacción de las necesidades de vivienda.
El Programa Nacional de Vivienda se estructura en 5 capítulos:
El primer capítulo, de diagnóstico, presenta los principales antecedentes de la acción habitacional del país, las necesidades de vivienda de la población y los principales problemas prevalecientes en la materia.
De conformidad con los lineamientos de política del Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, en el segundo capítulo se enuncian los objetivos, de la vivienda, orientados a: avanzar en la solución de las necesidades habitacionales de los mexicanos: propiciar condiciones para que la sociedad en su conjunto este en posibilidad de edificar nuevas viviendas para atender la demanda generada por el incremento poblacional, realizar el número de mejoramientos de la vivienda que el inventario existente requiere para que el déficit no aumente, al iniciar el abatimiento sostenido y paulatino del déficit acumulado, hacer de la vivienda un factor fundamental que contribuya al ordenamiento racional de los asentamientos humanos y aprovechar el efecto multiplicador que tiene la construcción de vivienda en la actividad económica.
En el tercer capítulo se establece la estrategia del Programa Nacional de Vivienda, que con el propósito de abrir espacios y suscitar compromisos que conjuguen los esfuerzos de la sociedad en su conjunto, precisa once líneas priatorias de acción: Coordinación Institucional: Financiamiento, Densificación Urbana, Mejoramiento y Rehabilitación; Autogestión; Vivienda en Arrendamiento: Tierra, Vivienda Rural; Insumos; Normas y Tecnología: Simplificación Administrativa; Investigación y Capacitación.
En el capítulo cuarto se enuncian para el periodo 1995-2000 las metas sectoriales que se desprenden de las once líneas priatorias que permitirán enfrentar el rezago acumulado en materia de vivienda y disminuirlo en lo posible en forma gradual y sostenida.
En el capítulo quinto se determinan las actividades para la ejecución del presente Programa, mismas que serán llevadas acabo por las dependencias y entidades públicas de los tres niveles de gobierno y por los sectores social y privado. La Secretaría de Desarrollo Social en su calidad de coordinadora del Sector, será la responsable de normar, fomentar, conducir, y coordinar su realización.
En este capítulo se enuncian las principales acciones de los Organismos Financieros de Vivienda para contribuir al logro de los objetivos y metas del Programa, así como las acciones de gasto público que correspondan a la misma secretaría y a sus entidades sectorizadas las bases de coordinación de acciones entre la Federación y los gobiernos de los estados y municipios que permitirán propiciar, entre los tres niveles de gobierno, mejores condiciones para la producción habitacional, una mayor eficiencia en la aplicación de los recursos disponibles y la descentralización de las decisiones en la materia, las bases de concertación que el sector público promoverá a efecto de estimular la participación de las organizaciones de los sectores social y privado para que dentro de un marco plural se integren al desarrollo y fomento habitacional, y las bases para inducir los esfuerzos compartidos de los sectores social y privado y con ello canalizar su potencia técnico financiero y administrativo, de trabajo y de organización.