Supervision del concreto fresco

Date
1982
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Publisher
Universidad Autónoma de Puebla
Abstract
El concreto es un material compuesto por varios ingredientes como son agua, cemento, arena y grava y en algunos casos aditivos, con características y propiedades diferentes entre si. Para lograr un concreto con la resistencia y calidad adecuadas debe controlarse previamente la calidad de cada uno de los ingredientes y revisar en el concreto producido las variaciones que éste tiene en su uniformidad. Se dice que un concreto está controlado cuando puede confiarse en él antes de producirlo, cuando se está fabricando y al ser colocado. El control de la calidad del concreto, en términos generales, empieza con el análisis de los diferentes ingredientes que van a emplearse en su elaboración, continúa con las pruebas que se hacen al concreto fresco y termina con las pruebas que se llevan a cabo cuando éste ya ha endurecido. Las pruebas o análisis que se hacen a los ingredientes del concreto, así como al concreto cuando éste está aún fresco y no ha sido colocado dentro de los moldes o cimbras, están ubicadas dentro de la inspección y permiten adoptar medidas de carácter preventivo. Las pruebas que se realizan cuando el concreto ya ha endurecido están ubicadas dentro de la verificación y son hechas con el fin de comprobar la calidad y características del concreto empleado. El control de calidad en el concreto cubre las técnicas de muestreo y mezclado, los métodos de transportación, colocación, curado y ensaye de los especímenes de concreto, así como la evaluación e interpretación de estos resultados. Para lograr la calidad que es requerida en una estructura de concreto no es suficiente con controlar solo los aspectos anteriores, porque en cada una de estas etapas la calidad del concreto puede mejorarse o perjudicarse en función de la mano de obra que se esté empleando. Este último factor es quizá el más importante para lograr un buen concreto, ya que interviene desde el manejo de materiales, dosificación y mezcla de los mismos así como en la transportación, colocación, compactación y mantenimiento posterior. Es muy importante que se tenga supervisión continua en las obras, aun cuando éstas sean de poco valor o importancia. Deben considerarse todos los detalles o fallas que aparentemente no tengan importancia, pero que sin embargo con el tiempo pueden llegar a causar daños de cierta consideración. Es función del constructor o supervisor de la obra asegurar la calidad de esta revisando con detalle todos los procesos y materiales empleados en la construcción de la misma. Para llevar a cabo la inspección en el concreto es conveniente contratar los servicios de un laboratorio que se encargue de verificar la calidad del concreto que se está empleando y rechazar con base en las pruebas que lleven a cabo todo aquel concreto que no cumpla con las especificaciones y características que se le han fijado de antemano. Así mismo, este laboratorio se encargará de la comprobación de la resistencia del concreto empleado cuando haya endurecido. El empleo de un laboratorio en la obra no es suficiente para garantizar la calidad de la misma, ya que éste solo se limita a revisar el cumplimiento de las especificaciones de calidad del concreto, pero no las de la obra en general, por lo que siempre será necesaria la supervisión continua por parte del responsable de la obra. Debe establecerse siempre una correlación adecuada entre el concreto que se está produciendo y aquél que se está colocando para que el muestreo que se realice en él sea representativo de la calidad de la mezcla al momento de ser colocada, que es la que interesa conocer. Una vez establecida esta correlación, el muestreo que se realice debe resultar satisfactorio, siempre y cuando no se alteren las condiciones que se tengan para su manejo y colocación. En el presente trabajo se tratará sobre los principales cuidados e Inspección que debe haber en el concreto que se encuentra en estado plástico. En esta etapa se incluyen el mezclado, transporte, colocación y consolidación. Es durante esta etapa que debe verificarse la calidad del concreto producido, ya sea que éste se elabore en la obra o bien en una planta de premezclado, mediante pruebas normalizadas establecidas, las cuales son realizadas en la obra o bien en laboratorio, con el fin de contar con bases de aceptabilidad o rechazo del concreto en función de su trabajabilidad, resistencia, o cualquier otro aspecto específico del mismo establecido de antemano. Las pruebas que se describen aquí, aún cuando no sean todas las que se realizan rutinariamente o en forma esporádica, tanto en el campo como en el laboratorio, son las más empleadas actualmente para conocer y controlar la calidad en el concreto fresco. Los capítulos concernientes al mezclado, transporte, colocación y compactación, se han desarrollado en forma tal, que se consideran tanto los aspectos más importantes en los cuales debe tenerse mayor cuidado durante la realización de estas etapas, así como los factores que intervienen y los efectos que éstos tienen dentro de la calidad del concreto una vez que éste ha endurecido. Dentro del capítulo de transporte y colocación se incluye además la descripción de cuatro métodos constructivos. En otro capítulo se trata sobre la colocación del concreto bajo temperaturas extremas, así como de la elaboración del concreto con agregado precolocado. Los métodos y recomendaciones descritos en este trabajo no son necesariamente los únicos para lograr una buena elaboración y colocación del concreto. El buen éxito de estos métodos dependerá de la experiencia que tenga el constructor o supervisor para manejar de manera adecuada al concreto, según las condiciones y características de la obra, las cuales siempre serán diferentes. Con el fin de que los resultados de las pruebas que se realicen para conocer la calidad del concreto empleado sean representativas, éstas deben ser hechas con muestras que representen realmente todo el volumen de concreto que se está analizando. Es importante ubicar dentro de la obra el sitio en el cual será colocado el concreto del que se obtuvo la muestra para cualquier aclaración posterior, a bien, porque debido a los resultados de las pruebas que 30 efectuaron en el sea necesario realizar algunas otras pruebas adiciona les a las que se hicieron para cerciorarse de manera más satisfactoria de la calidad del concreto. La norma oficial mexicana C-161-1974, "Muestreo de concreto- fresco", recomienda el siguiente proceso para obtener muestras representativas de concreto procedente de mezcladoras estacionarias, pavimentadoras y de camiones agitadores o mezcladores. El equipo necesario para obtener las muestras es el siguiente: - Un recipiente con capacidad aproximada de 15 1ts. (cubeta o carretilla), éste debe ser impermeable, estar limpio y no ser absorbente. - Una cuchara con capacidad adecuada al tamaño de la muestra que se desee obtener. - Un cucharón de capacidad de 1.5 lts., aproximadamente y de forma tal que evite que el concreto salga por sus costados. Para mezcladoras estacionarias, ya sean fijas o basculantes, la muestra se obtiene interceptando el flujo completo de la mezcladora con el recipiente, aproximadamente a la mitad del volumen total que se mezcló. En pavimentadoras, la mezcla se descarga y la muestra se obtiene con el cucharón (no pala) de por lo menos 5 puntos diferentes distribuidos razonablemente en todo el montón. Cuando el concreto es mezclado en la olla de un camión mezclador, agitado, o bien, transportado por este medio, la muestra se tomará en tres o más intervalos interceptando el flujo de la descarga. Debe tenerse cuidado de no tomarla antes de que se haya descargado aproximadamente el 15% de la mezcla, ni tampoco después de que se haya descargado más del 85%. Para obtener la muestra puede pasarse repetidamente el recipiente en el flujo de descarga o bien desviar al flujo de tal modo que descargue en el recipiente. La mezcla debe tomarse hasta que toda el agua necesaria para el mezclado se ha agregado y la mezcla es homogénea. Cuando la muestra debe obtenerse de camiones caja, con o sin agitadores, de camiones volteo y otros tipos, puede obtenerse por cualquiera de los procedimientos descritos antes. La cantidad de concreto que se tome en cada muestra deberá ser suficiente para realizar todas y cada una de las pruebas que sea necesario hacer para conocer con seguridad la calidad del concreto que se está analizando Para asegurar la uniformidad de la muestra ésta debe ser remezclada una vez que se ha transportado al lugar en que se van a efectuar las pruebas. El tiempo entre la obtención de la primera y la última porción de una mezcla debe ser lo más corto posible y nunca podrá ser este lapso mayor de 15 minutos. De igual manera el período que transcurra a partir de que se tomó la última porción de una mezcla y la realización de la prueba no podrá ser mayor de 15 minutos. Las muestras deben ser protegidas adecuadamente de la acción directa del sol y del viento para evitar que sus características se modifiquen y los resultados que se obtengan al efectuar las pruebas en ellas no sean realmente representativos del concreto que se utilizó.
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