La inadecuada punibilidad establecida en el artículo 338 del código de defensa social para el estado de puebla, vigente en 2005
Date
2005
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Publisher
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
Abstract
El presente trabajo nace como una inquietud que resultó del análisis hecho al artículo 338 del Código de Defensa Social para el Estado de Puebla, vigente a la fecha de realización de esta tesina, el cual prevé el estado de emoción violenta, porque de su simple lectura se advierte que el citado numeral es incongruente, ya que el mismo nos describe dos conductas distintas cometidas bajo una misma circunstancia (lesionar o matar en estado de emoción violenta), pero las sanciona con la misma punibilidad, lo cual no es correcto, pues en el primero de los supuestos se afecta la integridad de las personas y en el segundo la vida, por lo que se dañan bienes jurídicos de distinta jerarquía, correspondiendo por tanto, lógica y justamente, mayor sanción al que más vale, siendo éste la vida, pues tiene antes que ningún otro, la calidad de máximo valor para la sociedad, por tanto al advertir esta incongruencia, se pretende abordar el tema realizando primeramente un análisis de cada uno de los citados delitos, para precisar y distinguir la conducta realizada y el bien que se resguarda, así como los elementos que las constituyen, siendo después indispensable, comprender en qué consiste el estado de emoción violenta, qué personas son susceptibles, y las causas que provocan tal estado; ello para poder determinar su tipificación como conducta antisocial y cómo ésta se constituye en atenuante de la punibilidad, para después de todo esto, concluir con un análisis de la pena establecida y las causas que el legislador pudo tomar en cuenta para redactar tal precepto en la forma en que lo hizo, así como las razones que se tienen para pensar que aquello es incorrecto, cuáles son los fines de la pena y qué es lo que se debería tomar en cuenta para fijar los límites de a punibilidad que se considera inacertada.
Resulta relevante abordar este tema, en cuanto a que las leyes (entre ellas la penal) son creadas para conservar el equilibrio en la convivencia social, y por tanto deben hacerse cumplir y para ello el Estado, utiliza diversos medios que sólo él tiene para hacerse respetar, y uno de éstos es la imposición de penas para aquellos que infrinjan tal orden, ahora si menudean los casos en que se imponen penas evidentemente desproporcionadas, acabarán los ciudadanos por perder el respeto a dichos ordenamientos jurídicos que permiten semejante inequidad, por lo tanto la punibilidad debe ser justa y estar determinada con relación a la importancia del bien tutelado, en el homicidio o lesiones en estado de emoción violenta no toman en consideración la diferencia de éstos, como anteriormente se dijo, no se hace una distinción en cuanto a la sanción aplicable, por eso es básico precisar que el legislador debe tomar en cuenta el valor protegido, con el objetivo de formular una punibilidad acorde, cuantitativamente determinada por la magnitud del bien jurídico y del ataque a éste, de lo contrario se daría a la gente la sensación de que hay un derecho injusto.