Metodos de control horizontal y vertical para la determinacion de movimientos de placas tectonicas
Date
1991
Authors
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Publisher
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
Abstract
La superficie de la Tierra presenta una compleja división entre dos grandes zonas: la continental y la oceánica. La zona continental, elevada sobre el nivel del mar, forma los continentes, mientras que la zona oceánica, sumergida bajo las aguas, abarca los fondos marinos. Estas áreas no son homogéneas, sino que están marcadas por una serie de estructuras geológicas que dan forma al relieve terrestre, como las dorsales oceánicas, las fosas oceánicas y los sistemas de rifts. Además, los continentes no coinciden exactamente con los límites de las placas litosféricas, lo que da lugar a interacciones dinámicas en las que se destacan los límites de placas constructivas, destructivas y de deslizamiento.
La comprensión de la estructura geológica de la Tierra requiere no solo estudiar los continentes y océanos, sino también los sistemas tectónicos que los conectan. Las placas litosféricas, que forman la capa externa de la Tierra, se desplazan y colisionan, creando y destruyendo continentes, océanos y montañas. Este dinámico proceso de interacción entre las placas, que tiene un impacto profundo en la evolución geológica del planeta, es esencial para comprender tanto el presente como el pasado de nuestro entorno natural.