29-10-2020 PONENCIA SOBRE LA MONITORIZACIÓN TERAPÉUTICA DE ANTIBIÓTICOS. NUEVAS METODOLOGÍAS: BIOSENSORES
Date
2020-10-29
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
Abstract
La sepsis grave y el shock séptico son sin lugar a duda entidades catastróficas y un verdadero
problema de salud pública. En Estados Unidos anualmente cerca de 750.000 personas
experimentan una sepsis grave, con una mortalidad asociada del 28%, es decir,
aproximadamente 200.000 personas fallecen cada año a consecuencia de esta enfermedad.
En Europa se ha incrementado la incidencia de shock séptico en los últimos años y ha
alcanzado una frecuencia global de 8,2 por 100 admisiones y una mortalidad hospitalaria del
61 %. En Latinoamérica los resultados de estudios epidemiológicos tampoco han sido
alentadores. Por lo tanto, el empleo precoz, elección y dosificación apropiada de antibióticos
son las medidas más importantes en el tratamiento del choque séptico. En los pacientes
críticamente enfermos las concentraciones de antibióticos presentan una alta variabilidad
farmacocinética, en consecuencia, a que las recomendaciones de dosis provienen de
generalizaciones basadas en adultos y jóvenes con fisiología normal, las cuales no suelen ser
representativas para el uso en el tratamiento de sepsis, ya que la esta disminuye la
concentración del antibiótico que llega a su objetivo diana, facilitando el fracaso terapéutico.
A pesar de lo expuesto, en la práctica clínica no hay métodos rutinarios que solucionen la
necesidad de determinar con rapidez y precisión la concentración plasmática de antibióticos
en pacientes críticamente enfermos.
La metodología estándar para las determinaciones se basa esencialmente en cromatografía
líquida de alta presión (HPLC), que es una técnica principalmente destinada a investigación,
en lugar de pruebas rutinarias. Esto requiere de equipo sofisticado que no se suele tener en
hospitales y de una preparación de muestras laboriosa. Por lo que se propuso el objetivo de
lograr guías de tratamientos de antibióticos personalizados a cada sujeto (TDM), con
alternativas al HPLC, con especial énfasis en los biosensores, con el fin de que sean simples,
rápidas, eficientes y confiables. Un biosensor, tal como lo define la International Union of
Pure and Applied Chemistry (IUPAC), es un dispositivo autosuficiente capaz de
proporcionar información analítica cuantitativa o semicuantitativa de cierto analito, mediante
un dominio de reconocimiento biológico asociado a un elemento de transducción integrado
funcionalmente. Por lo que permite la detección de un analito mediante la conversión de una
respuesta biológica en una señal medible.
Para este artículo se utilizó el biosensor desarrollado por Wong et al. El cual es un biosensor
unitario de antibióticos beta-lactámicos, basado en una mutante de sustitución única (E166C)
la beta lactamasa TEM-1 marcada fluorescentemente. Inicialmente, el biosensor está
pensando para su uso en alimentos. En este se eliminó su actividad catalítica, con mantención
e incluso aumento, de su afinidad por el sustrato. Se le incorporó cisteína en lugar de un
glutamato en la posición 166, permitiendo anclar por técnicas convencionales, fluoróforos
químicos comercialmente disponibles a dicho sitio.
Los investigadores del artículo evaluaron la metodología y las variables de corrección
necesarias tales como el rango dinámico, el efecto matriz, los límites de detección, y la
reproducibilidad, que permitan implementar el uso de este biosensor en el proceso de rutina
en el área de cuidados intensivos.
En conclusión, se desarrolló un método idóneo para usos de interés clínico, con énfasis en el
uso para la monitorización terapéutica, con vista futura a la estandarización del método así
como el delimitar los antibióticos efectivos con el mismo.
Description
Keywords
Citation
Document Viewer
Select a file to preview:
Can't see the file? Try reloading