La legítima defensa en el derecho penal mexicano, como causa de justificación para la exclusión de la antijuricidad
Date
2009
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Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
Abstract
El texto aborda la evolución del derecho penal en México, comenzando con la organización jurídica impuesta por la colonia española, donde el Virrey tenía funciones absolutistas como Gobernador, Capitán General y Presidente de la Audiencia, entre otras. Con el Grito de Dolores en 1810, que marcó el inicio de la guerra de Independencia, se comenzaron a desarrollar diversas legislaciones. Una de las más significativas fue la Constitución de 1814 de Apatzingán, impulsada por Morelos, que proclamó que la soberanía reside en el pueblo, el cual tiene la facultad de dictar las leyes y el tipo de gobierno. Además, estableció la división de poderes en Legislativo, Ejecutivo y Judicial, y declaró que dichos poderes no deben concentrarse en una sola persona o corporación, un principio que permanece en la Constitución actual en su artículo 49. Posteriormente, se adoptó la Carta Magna de 1824, que estableció la República Democrática, Representativa y Federal, otorgando autonomía a los Estados, lo que marcó un hito en la estructura política y legal del México independiente.