Cuantificación de plomo en p.s.t. del aire de las diferentes zonas que conforman de la Ciudad de Puebla, por el método e.a.a.
Date
1993
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Publisher
Benemerita Universidad Autónoma de Puebla
Abstract
Determinar las concentraciones de plomo en el aire de las diferentes zonas que conforman la ciudad de puebla, por el método de espectrofotometría de absorción atómica (eaa)
La contaminación de la atmósfera es un fenómeno de origen histórico y evolutivo que ha transitado de eventos naturales y aislados a una crisis urbana crítica impulsada de forma directa por el desarrollo de las actividades humanas. Históricamente, el uso de elementos nocivos como el plomo se documenta desde las civilizaciones egipcia y romana, asociándose incluso la exposición crónica de las clases dirigentes con la decadencia de imperios antiguos. No obstante, es a partir de la gran explosión industrial y urbana del siglo XX cuando las interacciones entre las sociedades y su entorno sufrieron una ruptura profunda, rompiendo los mecanismos de amortiguamiento de la propia biósfera debido al crecimiento demográfico exponencial y a la quema masiva de combustibles fósiles por maquinaria compleja que consume oxígeno y acumula desechos tóxicos a gran escala en nuestro entorno.
En el contexto contemporáneo, la gravedad de los contaminantes atmosféricos excede considerablemente las molestias locales de épocas pasadas para convertirse en un factor de letalidad invisible capaz de alterar ecosistemas enteros y deteriorar severamente la salud de la población a través de afecciones cardiovasculares y pulmonares agudas. Los contaminantes suspendidos en el aire se clasifican de manera formal en primarios —aquellos vertidos directamente por focos emisores como óxidos de azufre, monóxido de carbono, hidrocarburos y partículas— y secundarios, originados por reacciones fotoquímicas complejas en la atmósfera. A nivel de la República Mexicana, la densidad demográfica e industrial ha focalizado este problema en las grandes metrópolis; estudios precursores y el establecimiento de las primeras redes de monitoreo y leyes de protección ecológica a finales de los años ochenta revelaron que la principal fuente de degradación atmosférica es el parque vehicular (responsable de un estimado del 65% de las emisiones nacionales), seguido de los procesos industriales (con un 35%). Ante este panorama, se vuelve prioritario el desarrollo de metodologías estandarizadas y herramientas analíticas cuantitativas que permitan diagnosticar con exactitud el nivel de exposición ambiental en ciudades densas como Puebla, sirviendo de base para la toma de medidas restrictivas y correctivas urgentes en favor del bienestar social.