Efectos negativos procesales de la implementación del principio "pro homine" para las autoridades fiscales
Abstract
"La recaudación es dolorosa. No sólo eso, lastima la actividad económica en que la desincentiva y la hace más onerosa. El legislador fiscal debe diseñar un esquema fiscal de una manera tal que logre ampliar la tributación lastimando lo menos posible la actividad económica. No hacerlo sería como coloquialmente se dice “patear el pesebre”. Mientras más actividad económica acontece, más beneficios se generan, y la generalización aplica a todos los estratos de la sociedad; tanto a la clase empresarial (con mayores beneficios), clase trabajadora (con mayores empleos mejor pagados), como la burocrática (con mayor tributación). Ahora bien, una de las reformas legales más importantes en nuestro país y con repercusiones económicas, la vimos en la reforma constitucional, publicada el 10 de junio de 2011, a través de la cual se modificaron diversos artículos de nuestra carta magna. Dicha reforma tiene repercusiones en materia procesal tributaria, pues los tribunales que conforman el estado mexicano han aplicado el denominado principio “pro homine”, que nace con motivo de la reforma), de manera errónea, de ahí que su aplicación incide negativamente en las autoridades fiscales, que de conformidad con las leyes tributarias son las encargadas de recaudar las contribuciones para sufragar los gastos públicos".