Diseño y control de calidad de mezclas de concreto
Date
1980
Authors
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
Abstract
El concreto y el acero son los dos materiales estructurales más utilizados en la construcción, cada uno con características que los hacen adecuados para diferentes tipos de estructuras. Sin embargo, la diferencia en su producción y control de calidad es significativa. Mientras que el acero se fabrica en condiciones controladas y sus propiedades son verificables mediante certificados de los fabricantes, el concreto presenta mayores desafíos en su producción. Aunque el cemento utilizado en el concreto tiene una calidad garantizada, la calidad del concreto final depende en gran medida de la mano de obra durante su elaboración y colocación en la obra, lo que hace indispensable una supervisión cuidadosa. El diseño de una estructura de concreto puede verse comprometido si las propiedades del concreto real no coinciden con las especificadas en los cálculos del proyecto. Para obtener un buen concreto, no basta con mezclar cemento, agua y agregados; se requiere un conocimiento práctico de los procesos y técnicas involucradas, lo que no siempre implica un costo adicional. Un concreto de calidad debe satisfacer dos criterios principales: ser satisfactorio tanto en su estado fresco, para asegurar una colocación adecuada, como en su estado endurecido, garantizando una resistencia a la compresión que cumpla con los requisitos estructurales y otras propiedades deseables, como durabilidad e impermeabilidad. En los últimos años, el interés por mejorar la calidad del concreto ha crecido, impulsado por el desarrollo de equipos que garantizan mayor uniformidad y eficiencia en su producción.