El presidencialismo como una cultura social

dc.audiencegeneralPublic
dc.contributor.authorLuna Moreno, Mayra
dc.coverage.placeBiblioteca central 3er nivel, Tesiteca
dc.date.accessioned2026-02-19T22:58:28Z
dc.date.available2026-02-19T22:58:28Z
dc.date.issued1995
dc.description.abstractDescubrimos un análisis profundo sobre cómo la raza humana se ha relacionado a través de los años mediante actos coordinados de producción. La investigación plantea que la cultura no es solo un conjunto de costumbres, sino la base que configura las características morales y gubernamentales de una unidad social. El estudio destaca que la cultura va aparejada con el desarrollo de la sociedad y con lo que Marx llamó la "superestructura", es decir, el Estado. Se argumenta que el gobierno nace de las bases culturales compartidas, asegurando la vinculación entre diversos grupos como empresarios, obreros y estudiantes. Un concepto clave en el texto es la "cultura política", entendida como el conjunto de actitudes, normas y creencias que los miembros tienen hacia su sistema de gobierno. El autor retoma un estudio de 1963 para distinguir tres tipos de orientaciones psicológicas hacia la política: la cognoscitiva, la afectiva y la evaluativa. La orientación cognoscitiva se refiere a los conocimientos sobre el sistema; la afectiva a los sentimientos albergados hacia él; y la evaluativa a los juicios basados en información y valores. El trabajo subraya que el presidencialismo en México no es solo un régimen jurídico, sino una manifestación cultural arraigada en la psicología de la población. Se analiza cómo la figura del presidente se convierte en el eje central de estas orientaciones, moldeando la interacción entre el Estado y la base social. La tesis sugiere que un gobierno comúnmente desarrollado es el resultado de esta cultura propia, reflejada en las actividades productivas y el conocimiento político de sus ciudadanos. Finalmente, la investigación invita a reflexionar sobre cómo la identidad nacional y la estabilidad política dependen de la solidez de estos rasgos culturales compartidos. En conclusión, el texto demuestra que, para entender el poder ejecutivo, primero se debe comprender la red de significados sociales que lo sostienen.
dc.identifier.bibrecordLAP1995 L8 P7
dc.identifier.urihttps://hdl.handle.net/20.500.12371/31495
dc.language.isospa
dc.publisherBenemérita Uviersidad Autónoma de Puebla
dc.rights.accesrestrictedAccess
dc.subject.lccCultura política-Orientación afectiva--Orientación evaluativa--Actitudes políticas--Comportamiento ciudadano
dc.subject.lccCultura y sociedad--Normas sociales--Identidad colectiva--Unidad social
dc.subject.lccCiencia política--Institucionalidad--Estado moderno--Teoría política
dc.thesis.careerLicenciatura en Administración Pública y Ciencias Políticas
dc.thesis.degreedisciplineÁrea Económico Administrativa
dc.thesis.degreegrantorFacultad de Administración
dc.thesis.degreetoobtainLicenciado (a) en Administración Pública y Ciencias Políticas
dc.titleEl presidencialismo como una cultura social
dc.typeTesis de licenciatura
dc.type.degreeLicenciatura
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