Estudio sobre la planta hidroelectrica de Santa Rosa, Jal.
Abstract
Es de alta consideración la atención prestada por el Gobierno Mexicano para la incrementación de todo tipo de industria, ya que el apoyo otorgado a la Iniciativa Privada y las grandes obras encomendadas a las respectivas dependencias, hacen que México esté alcanzando un nivel industrial preponderante en América Latina. Ahora bien, es la Energía Eléctrica la preferida en las actividades industriales y domésticas por sus características ventajosas y cómodas, y no necesitamos entrar en detalles de todos conocidos al citar el empleo de la energía eléctrica, especialmente en lo que se refiere al suministro de luz. En cuanto a la fuerza, podemos indicar, además del empleo general de ella para multiplicidad de industrias pequeñas y grandes, las siguientes: tracción eléctrica, electrificación de los ferrocarriles, trabajos agrícolas, riegos, minas e industrias electroquímicas, producción de calor en hornos de fundición, hornos de templar, acumuladores eléctricos, aparatos de calefacción, etc., etc.
Y es la Comisión Federal de Electricidad la que, como principal empresa proporcionadora de dicho fluido eléctrico, ha construido y construye centrales termoeléctricas e hidroeléctricas que, con su producción, no solamente cubren los requerimientos solicitados, sino que además han hecho posible la creación de nuevos centros industriales y, en consecuencia, elevan el nivel de vida de la comunidad con las fuentes de trabajo. De esta manera, se han ejecutado y siguen en proceso obras como el Sistema Hidroeléctrico "Miguel Alemán", el Sistema Hidroeléctrico del Río Apulco en el estado de Puebla, el Sistema Hidroeléctrico del Río Yaqui en el estado de Sonora, el monumental Proyecto Hidroeléctrico "El Infiernillo" del sistema del Río Balsas, localizado en los límites de los estados de Guerrero y Michoacán, y otros de menor importancia que vienen a satisfacer una imperiosa necesidad del país.