"El pie caído es una afección que dificulta la elevación de la parte delantera del pie, a menudo resultante de debilidad o parálisis en los músculos que lo controlan. Comúnmente asociado con problemas de neuropatía periférica, el tratamiento varía dependiendo de su causa, e incluye fisioterapia y dispositivos ortopédicos, siendo la ortesis de tobillo y pie (AFO) una solución habitual. Sin embargo, estas ortesis solo mantienen la posición del pie y no facilitan el movimiento natural en la marcha. Con el advenimiento de la robótica, han surgido los exoesqueletos, diseñados para asistir a personas con discapacidades motoras. Estos dispositivos buscan restaurar funciones perdidas por lesiones o enfermedades, imitando la biomecánica humana. La importancia de la rehabilitación es crítica, ya que ayuda a reducir los efectos de problemas de salud como lesiones medulares y accidentes cerebrovasculares. Iniciativas globales, como la OMS Rehabilitación 2030, subrayan la necesidad de fortalecer los sistemas de salud y aumentar la investigación en rehabilitación para mejorar los resultados globales en este ámbito".